La fiesta de La Pandorga. Viva el periodismo Bonzo.

Publicado en Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy. el 30 de Julio, 2005, 22:35 por Prime

Bueno, señores, algo increible me ha pasado hoy en las fiestas de La Pandorga de Ciudad Real. Pero mejor será que comencemos desde el principio.

Lo cierto es que estaba muy cabreado por ciertos asuntos de trabajo que se pueden consultar en este mismo blog. Además, el día en el que Ciudad Real celebra sus fiestas más gordas, yo tenía que trabajar. Cual sería mi sorpresa cuando me dijeron que tenía que cubrir los conciertos que tenían lugar en un descampado mientras cientos de jóvenes se bañaban unos a otros en alcohol de limonada, calimocho y whiski. Y yo estaba ahí en medio, solito, con mi triste libreta de notas y una cámara de fotos con la que tenía que tener horrores de cuidado para que no se mojara y se jodiese enterita. Al margen de eso, un descojone. Mi misión era entrevistar a alguno de los grupos que tocaban y recoger impresiones de la gente. Tengo que decir que este reportaje lo he disfrutado muchísimo. Todo un descojone de principio a fin. Había un tio, por ejemplo, con una sandía bebiendo.

-Tio, te tengo que hacer una foto bebiendo de eso para el periódico

-Vale, pero ¿porqué no dejas que te la haga YO a TÍ?

-¿sabes qué? que tienes razón.

La gente era abierta a más no poder. No había presencia policial, pero porque no hacía falta, y los grupos, una burrada, incluyendo al archiconocido Chivi. Todo un clásico.

Rock, Heavy, y en ese contexto, un servidor se acerca a un grupo de jovencitas que estaban empapadas hasta arriba de alcohol, y es que tengo que decir que La Zurra, actividad imprescindible en La Pandorga, consiste en lanzarse unos a otros litros y litros y litros de alcohol. Bien, me acerco a ellas y las hago las preguntas de rigor. Que qué piensan de La Pandorga, que si les gusta el cartel de música, que si una foto para el periódico, que qué cambiarían de las fiestas... Y yo que, al final, me siento con ellas y empiezo a tirarle los tejos, tímidamente, con un nivel de soltura 0 y temblando, a una de las chiquitas, llamada Mari Paz. Un sol de niña.

Tras 5 minutos hablando me quedo sin saber qué decirle, así que me limito a hacer lo que todo el mundo hace, coger un baso de sangría y tirárselo por el cogote.

-Lo que me fastidia es que hace un calorazo del horror y no la he probado.- La digo.

-No pasa nada, yo te traigo otro baso.

Y la cabrona coge y me dice lo mismo, con las mismas palabras: "Lo que me fastidia es que hace un calorazo del horror y no la he probado",

-Pero eso tiene fácil solución.- Así que el amigo que escribe estas líneas se chupa la camiseta y le planta un óbsculo en esa preciosidad de boca. "Que bien sabes". "Tú también".

El resultado fue una gran cantidad de diversión, un ligue, un reportaje más bien mediocre debido a las circunstancias, y que he perdido el móvil. Ahora a ver de dónde saco tiempo para verla de nuevo.

Venga, un saludo, aquí un pajillero profesional que espera dejar de serlo, aunque todos sabemos que eso nunca sucederá.