Noviembre del 2005


El pueblo exige:

Publicado en General el 30 de Noviembre, 2005, 23:10 por Prime
Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo. Queremos que vuelva Humor Amarillo.

La Burbuja

Publicado en Relatos Breves el 30 de Noviembre, 2005, 23:01 por Prime

La Burbuja del Pijo.

 

 

El coche acelera. El rugido del motor es impresionante. El conductor puede sentir una erección creciente mientras la mano de la chavala que va en el asiento del copiloto se agarra a su pierna, clavando los dedos en el muslo de Willy, que aprieta el acelerador más aún, sabiendo que la pivita que le acompaña no protestará. Joder, si incluso tratará de poner su mejor sonrisa cuando él la mire. Eso sucederá cuando la aguja haya pasado los 140.

 

En efecto, la chica no protesta. Tiene los dientes apretados y las uñas se comban y parten sobre los vaqueros, impolutos, con un corte que parece quedar de la hostia a la altura de las rodillas. Willy la ha educado como Dios manda… No como el calzonazos de su viejo, que era un blando de mierda con su madre, cuando todo el mundo en el barrio sabía que lo que la hacía falta eran un par de guantazos por cuentista.

 

Sí, Willy disfrutaba de los magníficos 18 años que le habían tocado vivir en un barrio bien, permitiéndose suspender cinco asignaturas, sabedor de que nada le va a faltar en la vida, con un coche capaz de ponerse en 160 en cuanto toca la autopista, capaz de gastarse tres ceros en drogas al mes, pudiendo follar con cualquier chavala que quiera…

 

El joven no puede más que sonreír. En efecto, el imbécil podría follarse a cualquiera, en cualquier discoteca, cualquier día de la semana. Pero no lo hace… De hecho, el pensamiento hace que levante un poco el pie del acelerador, lo justo para que vuelva a bajar la aguja a 130. La chica se tranquiliza, aunque no mucho. Willy puede notar aún las uñas rasgando los vaqueros. Realmente le ha dado fuerte. El chico la quiere. Por eso es mejor que los demás, que el resto de pijos. No sólo es la hostia en verso, si no que, además, puede ser sensible, aunque siempre sabe cuándo hay que tener un poco de mano dura… El chico es la hostia, y la cocaína hace que la impresión sea mucho más agresiva.

 

-Tía, te quiero.

 

Una expresión como otra cualquiera. El acelerón ha hecho que la erección del Joven, cuyas hormonas están más revueltas que de costumbre, haya crecido. A esto hay que añadir la cantidad de niñas que había en el local que no le quitaban el ojo de encima. Por supuesto, él era un consumado jugador, así que supo perfectamente cómo hacer como que no las prestaba atención, que sólo se fijaba en su novia… pero siempre estaba delante para que hablasen de él. La vanidad, al fin y al cabo, es un dulce muy tentador para Willy, y a pesar de que sabía que esta noche no iba a pasar nada con ninguna de ellas, sí que le solía gustar entrar en calor antes de comenzar la faena con ‘la chica oficial del niño’.

 

 

-Yo también a ti…

 

La joven apenas puede responder. Se sigue poniendo histérica cuando el chaval conduce a estas velocidades, pero el razonamiento de Willy, influido por las drogas, los calentones característicos de la edad y la sabiduría que proporcionan la falta de sueño y el alcohol, es muy sencillo. La chica debe aprender que a mi lado no la pasará nada.

 

Así que la besa, metiendo su lengua en la boca de ella, que ahora tiene la coronilla pegada contra el cristal de su ventanilla y la lengua de su novio rozándola la campanilla. El ataque cesa a apenas 50 metros del desvío que deben tomar, lo justo para que el chaval pueda reaccionar, retomar el control y volver a acelerar.

 

-Joder, soy la hostia, si es que me lo conozco de puta madre.

 

Después de la exhibición de sus virtudes, que se ve interrumpida sólo por el sorber de mocos y la mandíbula batiente, le pide a su ‘niña’ que se encienda un cigarro. Pero su atención se desvía rápidamente de este asunto sin importancia. Algún idiota creído le ha pasado follado con el coche recién tuneado. Se nota porque el tubo de escape está limpio aún incluso por su interior. Algún capullo nuevo que quiere dárselas de listo, que busca ser la próxima atracción la próxima noche… y lo será. Pero no por lo que él cree.

 

-Este payaso no me pasa… por mis cojones.

 

La chica balbucea algo ininteligible. Parece una protesta, pero la mirada severa del muchacho que tiene al lado acalla cualquier rastro de palabra que fuese a salir por su garganta… El chico comienza a hablar, aunque en realidad piensa en lo que entrará esta noche por esa magnífica garganta de comebolsas redimida.

 

-Sabes que no me gusta que murmures.

 

La chica, quizás animada por el MDMA que ha consumido durante las últimas horas, se anima a contradecirle.

 

-Y tú sabes que a mí no me gusta que…

 

Pero el chaval hace un giro de 45 grados al tiempo que se pone a la altura de su competidor, a quien ahora puede ver la cara de pardillo. Con esa corona de pinchos que más parece un cenicero.

 

-Joder, tia, esto lo hago para enseñarte que, estando a mi lado, nada te va a pasar. Estás con el mejor. Mira, hoy podría haberme ido con cualquiera, pero me voy contigo. Y me voy todas las noches. Eso es porque me molas muchísimo. Joder, eres la única pava por la que me quedaría pillado.

 

Esto tranquiliza un poco a la chica, que se refugia en la soledad de su asiento mientras el idiota de su novia hace su competición fálica con el idiota de enfrente.

 

-Esto me lo conozco de puta madre. Ese pardillo no tiene ninguna posibilidad. Tranquila, terminaremos enseguida.

 

Habría mentes que pensarían que esta frase la dice más asiduamente de lo debido. Pero la chica se conforma. Joder, ella también le quiere a él. El amor es lo que tiene. No lo elijes, y te tienes que conformar con fiestas hasta las diez de la mañana, carretones en coche y un polvo mal echado al volver a casa. Pero él es el más guay… y ella no es más que una comebolsas asidua de todo tipo de braguetas en los lavabos que hace unos meses dio con la polla que la iba a salvar la vida.

 

En efecto, la carrera dura poco. El pardillo se queda atrás, en cuanto llegan 2 rotondas seguidas.

 

-¡Já! Te lo dije, ese subnormal no tenía ninguna posibilidad. Bésame, coño, esto hay que celebrarlo.

 

La chica va a decir algo. Willy piensa que una nueva protesta va a salir de esa preciosa garganta que violará esta noche, pero era mentira. La chica quiere decirle algo, pero ya es tarde. El mendigo borracho no ha tenido tiempo de apartarse y el coche tuneado le ha dado de lleno, La aguja casi pasa los 130, el coche se descontrola al tiempo que Willy sabe que acaba de matar a alguien. Algo le dice que no será lo único que pase esta noche.

 

Como pasa cuando somos pequeños y nos metemos el hostión de nuestra vida montando en bici o cayéndonos de un árbol, en el accidente todo se ralentiza… hasta que se precipita al desenlace. Un fuerte dolor en el costado. No lo sabe, pero tiene tres costillas rotas. La sien le duele horriblemente. Tiene un trozo de cristal de un palmo clavado ahí, no le ha matado de milagro… Al menos, él ha tenido suerte. Su novia está literalmente decapitada, con el parabrisas, o al menos una fracción importante de éste, atravesando el hermosísimo cuello que iba a penetrar esta noche. La ironía casi le hace gracia. Al menos ahora lo tiene más fácil. Pero se da cuenta de que no tiene ni puta gracia cuando nota las lágrimas recorriendo sus mejillas. Menos aún cuando trata de acercarse a ella, abrazar su cuerpo mutilado. Decirla que la quiere. Detener el bombeo de sangre provocado por la cocaína… Pero no puede. Tiene la espalda partida por la mitad.

 

No volverá a utilizar nada que esté por debajo del ombligo.