Libros: a quien use la palabra "literatura" lo capo.


Tom Wolfe, un alma en pena

Publicado en Libros: a quien use la palabra "literatura" lo capo. el 22 de Julio, 2005, 15:31 por Prime

Bueno, por fin he acabado de leerme el libro que lleva por título "Soy Charlotte Simmons" y, francamente, no sé qué pensar aún de él. Se desliza bajo la mente creando una adicción brutal a la que el tito Tom ya nos tiene acostumbrados, empleando la técnica que sabe que le dará siempre buen resultado: coger a personajes de éxito y empujarlos hacia el fracaso, pero... ¿es realmente fracaso a lo que llegan sus personajes en esta novela? No lo sé. ¿Realmente unos jóvenes pueden hacer algo a los 18 que marquen su vida? podría ser, pero nosotros lo negamos por miedo a reconocer nuestros propios errores.

La fórmula, como digo, se repite, y lees el libro y parece brutal. Los 6 primeros meses de una estudiante que llega de un pueblo de unos cuantos cientos de habitantes para sumergirse en lo más depravado e insólito de la vida universitaria. Aún no he logrado definir si la pobre Charlotte triunfa o no en lo que quería hacer. Seguramente este sea uno de esos libros que los acabas y te quedas diciendo "Joder, es lo normal", sin embargo, el gran secreto es que no deja indiferente. Todos sus personajes suben y bajan como un balancín bajo el capricho del autor más que de sus propias maneras. La psicología de Charlotte, dividida entre dos aspectos de la vida universitaria y sabedora de que no puede abarcar ambos, se inclina a un lado y a otro según las necesidades de la trama más que las del personaje... y, sin embargo, una vez más Tom Wolfe ha demostrado ser un genio vivo de la literatura, sin embargo, pese a su incorporación espectacular al nuevo mundo de los estudiantes, a su lenguaje y forma de ver la vida, no hemos de olvidar que Tom ya es demasiado mayor para comprender al cien por cien lo que se cuece. Ojalá siguiese teniendo 24 años, o 18, ya puestos, y pudiese bañarnos a todos en su mar de genialidad, letras y mala hostia. Una lástima que la genialidad y la juventud se riñan tanto, porque eso es lo único que le falta a Tom para que este sea uno de sus mejores libros: ser más joven.

De esta manera, Soy Charlotte Simmons, es un libro que pretende revivir lo mejor de Tom Wolfe con La Hogera de las Vanidades. Por supuesto, no logra el mismo efecto, pero se le acerca mucho, y eso pone a Soy Charlotte Simmons por encima de muchos libros actuales de gran consideración.

Tom Wolf

Publicado en Libros: a quien use la palabra "literatura" lo capo. el 11 de Julio, 2005, 14:54 por Prime

Que Tom Wolfe haya sido un alcoholico, un putero, un beatnick de mierda perteneciente a una generación ya olvidada, uno de los mejores periodistas de su época que revolucionó el mundo de la prensa, profesor de facultad en una de las universidades más prestigiosas de EE.UU y un largo etcétera que componen su currículum tanto profesional como personal (influyendo un aspecto de su vida en el otro) no es ningún secreto.

Ha escrito obras que, como La Hoguera de las Vanidades, son ya clásicos estando su autor aún vivo (y esperemos que por mucho tiempo). Soy Charlotte Simmons es su nueva obra. Su avanzada edad no le ha impedido meterse en la cabeza de los alumnos ficticios de esta novela que, siguiendo la línea humoristico-catastrófica (por llamarla de alguna manera) que ya vimos en otros geniales escritos, narra las venturas y desventuras de Charlotte Simmons en la universidad de Duppont.

Una chica venida de un pequeño pueblo del sur, tímida como la que más, recatada, puritana y virgen, se ve envuelta en la sórdida vida de excéntricos personajes universitarios a los que el autor pone de patas arriba en una mordaz crítica a sus propios personajes, el estereotipo que representan y, en general, la vida universitaria. Jugadores de baloncesto de éxito que se vienen abajo, líderes de hermandades que sólo piensan en meterla en caliente, los "mutantes del milenio" compuesto por la élite de la inteligencia... todos encuentran el escenario en el que desarrollar sus vidas en esta universidad, que podría haber sido cualquier otra. Todo ello narrado desde los ojos de Charlotte, jovencita, que se horroriza porque alguien diga un taco... y poco a poco, va callendo en la espiral de corrupción que la rodea. Todo un logro, más que recomendable, sobretodo porque, pese a su avanzada (que digo avanzada, es tan viejo el cabrón que debe ser cierto es de que "El alcohol conserva los cuerpos", porque si no no se explica) ha sabido reflejar a la perfección la jerga estudiantil (que el denomina el putañes), sus inquietudes, sus miedos y sus logros.

Todo un librazo.