Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy.


Nuestros queridos simios

Publicado en Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy. el 2 de Enero, 2006, 11:57 por Prime
Feliz año nuevo y esas cosas que se suelen decir.

Fin de la presentación. Damas y caballeros, permitid que pase a relatar un pequeño episodio que tuvo lugar la pasada nochevieja, fin de año, noche dedicada a la lujuria, a la mala vida y al disfrute desenfrenado de mujeres y drogas a partes iguales... con una pequeña excepción. Yo no consumo drogas.

El recorrido Alcobendas-Alcorcón que tuve que hacer a la ida no estubo mal. Desde que me subí al metro, vacío casi al principi
o, pude comprobar cómo éste se iba llenando poco a poco hasta no caber ni un alfiler. Bien por los jóvenes que deciden emplear el transporte público en lugar de sus vehículos particulares -joder que bien hablo-. Que se jodan. Lo único bueno de ir desde la primera parada hasta la última es que siempre vas a ir sentado, tanto a la ida como a la vuelta.

Por supuesto esta nochevieja la pasé con un sol de niña llamada Miriam que, además, está como un quesito -y yo deseando hincarle el diente toda la noche, off course-. 25 euros la entrada. Dos copas y un botellón antes de una botella de sidra y otra de cacique. Hicimos el idiota, debimos comprar más alcohol, pero ya veis, chavales, la falta de previsión es lo que tiene y a mi me la sudaba: tenía claro que ir a
bailar pachangeo y agarrarme una moña infernal podía resultar en dos cosas completamente contrarias: por un lado agarrarme una moña infernal, pasármelo de la hostia y acabar potando en cualquier esquina tras liarme con la chica que me gusta o aburrirme infernalmente, darla un par de piquitos y acabar potando en cualquier esquina. La resaca al día siguiente iba a ser monumental, así que, por el bien de los dos -del mío y el de mi persona- decidí que unas copillas no estarían mal, pero que no queríamos perder el conocimiento. Al fin y al cabo, todavía es pronto para acabar haciendo el gilipollas con la chica que me gusta.

Pachangeo, alguna copilla, cotillón -que no duró ni 3 minutos- y Miriam con un vestido con el que alguien tenía que ayudarla cada vez que se iba al baño. Generalmente era una chica -amiga suya- hasta que pasó lo que tenía que pasar.

La chica va a mear y se encuentra con una cola infernal en el baño de las pivas. Adivinad qué: en el de los tíos no había ni Dios, así que, ni corto ni perezoso, le ofrezco amablemente entrar en el de los tíos. "Tranquila, yo te ayudo con el vestido". Ja! qué truco más malo. Ayudarla con el vestido, claro, en eso estaba yo pensando. Así que me meto en el cuarto de baño con ella y, cuando ya estoy a punto de empezar a meterla mano a machete y hacer cosas que harían enrojecer a nuestros padres, golpes en la puerta y una voz de enzarpado que nos invita a salir. Todo con una amabilidad y un tacto... de enzarpado.

Abro y me encuentro con la cara más larga que jamás he visto: un portero de discoteca, que no paraba de sorber los mocos, me dice a gritos que el baño de tios es para TIOS. Intento razonar con él -iluso de mí- y decirle que la pobre chica necesita ayuda con el vestido. Por supuesto, debe pensar que estamos haciendo alguna cosa no-debida y seguramente relacionada con las drogas que con tanto ahínco se ha estado metiendo el capullo. No atiende a razones, me coge de la camisa y, a empujones, nos echa a Miriam y a mi del local. Muy bien, muy divertido. Se me pone una mala hostia que te cagas. De hecho, se me enfrenta y me amenaza. Mejor mantener la calma, a esta gente no les pagan por pensar... Patadón a la puerta -os lo juro, abrió la puerta del garito de una patada, espero que el jefe hiciese que se le cayesen los guevos, por gilipollas- y a la puta calle de un empujón.

Nos pone en la entrada y dice:

-A estos no les dejéis volver a entrar.

Sé que hay otra entrada, pero el tipo que recibe la orden de no dejarnos pasar pasa recado a la otra puerta con nuestra descripción. Todo muy divertido. Sólo me había tomado unas copillas y medio porrillo mal hecho. Pero bueno, cojo a la niña -más bien me coje ella a mí- y vamos a la otra entrada. Intentamos colarnos.

-¿Me enseñas la mano?

Evidentemente no estaba sellada, así que pregunta el tipo que se dedica a cortar las entradas -o lo que sea- que qué ha pasado. "Nada, señor, hemos salido y no nos han sellado, eso es todo".

-Bueno, pasad pero a la próxima que os sellen o no podré dejaros entrar.

Panda de capullos. Eso es lo que me demuestra que los pinganillos que llevan los puerta son de palo, que son unos capullos y unos cocainómanos. Lo que me jodió es pasar el resto de la noche con la mosca detrás de la oreja. Sé que si el tipo me hubiese visto de nuevo me hubiese partido la cara encantado de la vida -esperemos que a Miriam eso no se lo hubiesen hecho- y encima se reiría con su dentadura de cocainómano.

Bueno, para los interesados, el lugar era el Opción. ¿Y qué coño hago yo ahí una nochevieja? Buena pregunta, pero ya sabéis que tiran más dos tetas que dos carretas, y Miriam... Miriam... Madre mía, pienso en ella y me pongo enfermo.

Bueno, por ahora eso es todo. Me voy a hacer una paja.

A Gasofazo limpio.

Publicado en Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy. el 13 de Agosto, 2005, 18:54 por Prime
Un juez ha prohibido a un británico aproximarse a cualquier garaje o gasolinera de la localidad donde vive, Teesside, para impedir que siga emborrachándose...de gasolina.
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Brian Taylor, de 36 años, ha sido sorprendido ya varias veces cortando los tubos de las estaciones de servicio para ingerir gasolina sin plomo, que le produce la misma sensación de euforia que una botella de whisky, informa hoy el diario The Sun.

Según la policía, a veces bebe la gasolina directamente de la manguera, otras veces llena un bidón y se lo lleva a casa para emborracharse tranquilamente.

El sargento Bryan Tams, de la policía local, citado por el periódico, califica al extraño dipsómano de "peligro público" porque ingerido el combustible se pone a bailar en medio de la carretera.
Bueno, ya sé que la imagen no tiene nada que ver, pero mira, puse en google "gasofa" y esto es lo que ha salido.

La fiesta de La Pandorga. Viva el periodismo Bonzo.

Publicado en Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy. el 30 de Julio, 2005, 22:35 por Prime

Bueno, señores, algo increible me ha pasado hoy en las fiestas de La Pandorga de Ciudad Real. Pero mejor será que comencemos desde el principio.

Lo cierto es que estaba muy cabreado por ciertos asuntos de trabajo que se pueden consultar en este mismo blog. Además, el día en el que Ciudad Real celebra sus fiestas más gordas, yo tenía que trabajar. Cual sería mi sorpresa cuando me dijeron que tenía que cubrir los conciertos que tenían lugar en un descampado mientras cientos de jóvenes se bañaban unos a otros en alcohol de limonada, calimocho y whiski. Y yo estaba ahí en medio, solito, con mi triste libreta de notas y una cámara de fotos con la que tenía que tener horrores de cuidado para que no se mojara y se jodiese enterita. Al margen de eso, un descojone. Mi misión era entrevistar a alguno de los grupos que tocaban y recoger impresiones de la gente. Tengo que decir que este reportaje lo he disfrutado muchísimo. Todo un descojone de principio a fin. Había un tio, por ejemplo, con una sandía bebiendo.

-Tio, te tengo que hacer una foto bebiendo de eso para el periódico

-Vale, pero ¿porqué no dejas que te la haga YO a TÍ?

-¿sabes qué? que tienes razón.

La gente era abierta a más no poder. No había presencia policial, pero porque no hacía falta, y los grupos, una burrada, incluyendo al archiconocido Chivi. Todo un clásico.

Rock, Heavy, y en ese contexto, un servidor se acerca a un grupo de jovencitas que estaban empapadas hasta arriba de alcohol, y es que tengo que decir que La Zurra, actividad imprescindible en La Pandorga, consiste en lanzarse unos a otros litros y litros y litros de alcohol. Bien, me acerco a ellas y las hago las preguntas de rigor. Que qué piensan de La Pandorga, que si les gusta el cartel de música, que si una foto para el periódico, que qué cambiarían de las fiestas... Y yo que, al final, me siento con ellas y empiezo a tirarle los tejos, tímidamente, con un nivel de soltura 0 y temblando, a una de las chiquitas, llamada Mari Paz. Un sol de niña.

Tras 5 minutos hablando me quedo sin saber qué decirle, así que me limito a hacer lo que todo el mundo hace, coger un baso de sangría y tirárselo por el cogote.

-Lo que me fastidia es que hace un calorazo del horror y no la he probado.- La digo.

-No pasa nada, yo te traigo otro baso.

Y la cabrona coge y me dice lo mismo, con las mismas palabras: "Lo que me fastidia es que hace un calorazo del horror y no la he probado",

-Pero eso tiene fácil solución.- Así que el amigo que escribe estas líneas se chupa la camiseta y le planta un óbsculo en esa preciosidad de boca. "Que bien sabes". "Tú también".

El resultado fue una gran cantidad de diversión, un ligue, un reportaje más bien mediocre debido a las circunstancias, y que he perdido el móvil. Ahora a ver de dónde saco tiempo para verla de nuevo.

Venga, un saludo, aquí un pajillero profesional que espera dejar de serlo, aunque todos sabemos que eso nunca sucederá.

El canutillo de después

Publicado en Drogas: MWAJAJAJAJA!!!! qué jocoso estoy. el 11 de Julio, 2005, 15:13 por Prime

Bueno, curro de periodista, muchas horas al día, muchos días al mes. Hasta aquí todo bien. No quiero decir que sea un fumeta empedernido, aunque tengo que reconocer que lo he sido, pero trato de controlarme. Aún así, me gusta hacerme un canutillo de vez en cuando. No sé si habrá algo de malo en esto. Bien, como os comentaba, no hace mucho salí de trabajar a las 23,00 horas. Bonita hora si tenemos en cuenta que empecé tempranito por la mañana. Libro en mano y viaje de sopotocientas horas por delante, tuve la suerte de que unos días antes un amigo, al que me encantaría mandar un saluro (hey tunka!), me dejó unos canutillos la mar de ricos. En vista de lo que me quedaba por delante y del pedazo de libro que tenía entre mis manos, me decidí a hacérmelo y, discretamente, procurando no molestar a nadie, me lo fumé tan ricamente. Lo malo es que en el proceso, no me preguntéis como, perdí el mechero. Después de eso, me decidí a ir a la estación del ave rumbo a casa. Una vez llegué al anden del tren, joder que mono, me apetecía horrores fumarme un cigarro. Tengo los pulmones negros y durante el día apenas le había dado al tema del tabaco, así que el mono era impresionante. Por supuesto, le pedí fuego a una chica preciosa que había por ahí antes que a unos vejestorios que miraban a todas partes deseando que alguien les dijese algo para desencadenar una larga berborrea sobre lo que fuese. Nada, la chica, con una sonrisa de oreja a oreja y un impresionante tatuaje que medio enseñaba por la espalda me dijo que no fumaba. Los viejos lo mismo y otro tío (mi última esperanza en el andén) también me dijo que de fumar poco. Así que toco aguantar como un campeón.

Lo preocupante del asunto, fueron los comentarios de los viejos. En los 20 minutos que tardó en llegar el AVE, no pararon de hablar de cómo habían dejado de fumar, de cómo conocían a quienes habían tenido terribles cánceres y cosas peores. Lo peor es que, a pesar de que hablaban entre ellos, se dirigían a mí. Joder, que me dejen fumar en paz. Siempre procuro no molestar... que no me molesten ellos a mí. ¿Qué se creen? ¿que soy gilipollas? ¿que no sé nada de eso? ¿que mi abuelo no murió de cancer de pulmón? Yo no les doy el coñazo a ellos y espero lo mismo. Es una cuestión de respeto.

Por cierto, a todos vosotros que os preguntáis porqué coño fumo, la respuesta es muy sencilla: porque me sale de los cojones. Hasta que sea ilegal, dejadme en paz, y cuando lo sea, lo haré igual que con los porros, a escondidas, procurando que mentes sensibles que de nada me conocen y nada saben de mi se puedan sentir molestas. ¿me juzgais por fumar? Eso no me convierte en mejor o peor persona. Yo también se mentir y ponerme un traje y una corbata (necesarios en algunos de los -despreciables- curros que he tenido) y os digo que me fio menos de un tio que valla de esa guisa a uno que fume. Sea lo que sea.

Un saludo.